Informe “¿Que
nos ayudaría a pensar mejor?”
En el siguiente texto se tratarán los temas vistos en el taller, donde se discutió cuáles son las ideas que nos ayudarían a pensar mejor. Todo el texto se desarrollará de la manera mas objetiva posible para facilitar su lectura sin confundir al lector.
En
el taller, todos los presentes debatieron acerca de qué nos ayudaría a pensar
mejor y, para llegar a una conclusión, todos los científicos abordaron
diferentes temas. Por ejemplo: Kevin Kelly habló específicamente del fracaso,
de cómo es visto por la sociedad y que
se hace al respecto. Explicó que, en la actualidad, se piensa que el fracaso
solo lleva a la desgracia y que el único camino para llegar al éxito es no
fracasar. Sin embargo aclaró que, en su opinión, no se tendría que ver así,
sino que se tendría que interpretar al fracaso como un camino mas hacia el
éxito.
Lo
que Kelly explicó está relacionado con lo que Roger
Shank expresó: “Todo en la vida es un experimento”, ya que él cree que la
experimentación es una buena manera de que las personas lleven a cabo decisiones importantes de manera eficaz,
porque sus propias experiencias las ayudarían a pensar correctamente.
Otra idea interesante fue la de Federico Kukso, que
interpreta que las herramientas que nosotros mismos creamos, desde el inicio
del hombre como tal, nos dominan, que
vivimos engañados por distintos objetos que crean hábitos y necesidades de las
cuales no podemos escaparnos. Además,
cree que estas herramientas imponen una visión del mundo que no es como por
ejemplo el automóvil, que fue interpretado como símbolo de poder e
independencia.
Vinculado con lo que dijo Kukso, esta lo expresado por Douglas
Rushkoff, ya que piensa que es la tecnología la que nos impone una determinada
visión del mundo, y también es la que tiene determinados sesgos que nos llevan
a hacer distintas acciones. Rushkoff también agregó que la mejor manera de
solucionar este problema, es haciendo que el concepto que las tecnologías nos
imponen una determinada visión se convirtiera en un conocimiento común, porque
de esta manera se podría comenzar a usarlas consciente y deliberadamente.
Un planteo inteligente fue el de Matt Ridley, que explicó
que el éxito humano es enteramente un fenómeno de redes, que está basado en la
inteligencia colectiva. Es decir, él cree que no es tan solo una persona quien
lleva a cabo una acción, sino que un conjunto de personas influenciaron y/o
ayudaron a esa persona para que la acción se pudiera realizar. Ejemplificó esto
diciendo “pocas personas saben como se hace un lápiz, pero el conocimiento está
distribuido en la sociedad entre los muchos miles de mineros de grafito,
leñadores, diseñadores y trabajadores de fábricas”.
Íntimamente enlazado está esto con lo dicho por Clifford
Pickover pues, hablando acerca de los descubrimientos caleidoscópicos, dijo que
no es tan solo una persona quien descubre o inventa algo, sino que esa persona
esta en un momento dado en que ya hay todo un conocimiento previo acerca del
tema, investigado por otras personas. Además aclaró que, quien se lleva el
crédito por un invento, es quien lo comunica en vez de quien lo descubre
originalmente.
Por su parte, Nicholas Carr presentó una idea muy
llamativa: que tenemos un límite para almacenar información, y cuando excedemos
dicho límite, eliminamos datos. Esto lo justificó mediante la típica laguna
mental que ocurre cuando nos olvidamos que es lo que íbamos a hacer hace 5
segundos. Con esto dice que la información no es conocimiento, porque esta se borra antes de tener la oportunidad
de transferirla a nuestra memoria a largo plazo y convertirla en conocimiento Además
en referencia con el aprendizaje, explicó que esta comprobado que si se da
mucha información a un estudiante muy rápido su capacidad de comprensión se
degrada y no aprende nada. Por lo tanto, dice que cuantos más al tanto estemos
de lo frágil que es nuestra memoria, seremos capaces de administrar mejor el
flujo de información que llega a nosotros.
Un tema similar es el tratado por Don Tapscott, que afirma
que cada ser humano puede diseñar su mente a voluntad, es decir, que cada uno
tiene la posibilidad de decidir qué parte de su cerebro quiere estimular para
que dicha parte sea más eficaz. De esta manera podría ser más fácil para uno
poder recordar la información obtenida y transformarla en conocimiento, ya que
uno mismo diseño como recordar y almacenar esa información, por ejemplo.
A su vez, Samuel Barondes expresa que todos los seres
humanos somos iguales y distintos al mismo tiempo, pues todos somos concebidos
de la unión de dos células germinales, alimentados en un útero, todos crecemos
y todos morimos. Sin embargo, cada persona es única, ya que tenemos un ADN
particular, una cultura particular, una familia particular, etc. Además,
explica que si vemos que todos somos iguales se estimula el respeto, la
compasión, la humildad, y la fraternidad, pero si se ve que todos somos
distintos se estimula el orgullo, el autodesarrollo, la creatividad y los
logros.
En conclusión, el taller fue un éxito rotundo, ya que los
distintos participantes contribuyeron con ideas muy interesantes y útiles que
respondieron de manera implícita a la pregunta inicial: ¿Qué nos ayudaría a
pensar mejor? De todas maneras pienso que al ser humano le falta mucho que
aprender para poder realizar todo lo que se quiere y de la manera que se
quiere.
Mucho mejor, Martín.
ResponderEliminarSin subir el ensayo de Medea. Qué lástima.